Scrum no es para todos

Hace algún tiempo que me pregunto si Agile y Scrum en particular son una moda o si están aquí para quedarse. En mi trabajo tengo contacto con gente de muchas empresas que desarrollan software; desde clientes a proveedores o candidatos a los que entrevisto en procesos de selección. La gran mayoría me explican que en sus respectivas empresas usan Scrum pero todos ellos puntualizan en seguida que no son talibanes de Scrum. Utilizan aquello que les es útil. No sé si eso es Scrum o si en muchos casos se pervierte el sistema y se pierden los beneficios.

Scrum es fácil de entender a nivel teórico pero más complejo de aplicar en la práctica. Y es que Agile no es para todos. No se trata simplemente de una forma de hacer las cosas por parte del equipo de desarrollo. Se precisa de un cambio organizacional importante y de equipos experimentados y técnicamente muy capaces.

Hay muchas cosas que pueden hacer que una implementación de Scrum no funcione. En mi empresa hemos estado probando Scrum durante unos 6 meses y estamos llegando a la conclusión de que no es la forma ideal de trabajo para nosotros por diversos motivos:

– Trabajamos con contratos de precio fijo y alcance definido.
– Nuestros clientes, en general, no están interesados en comprometerse como Product Owners.
– Nuestros equipos, con frecuencia, no tienen la madurez suficiente y no se autogestionan.
– Los equipos de proyecto no son estables y sus integrantes trabajan en varios proyectos simultáneamente.

Y podría seguir con más razones.

Eso sí, en nuestras pruebas hemos descubierto cosas positivas. Los valores ‘lean’ y los tableros Kanban nos resultan muy útiles. Detectar y eliminar desperdicios (waste) además de ver todo el proceso en su conjunto nos está resultando provechoso.

Y es que, como en muchas otras disciplinas de conocimiento, la dirección de proyectos está en constante evolución. Es importante mantener una actitud abierta a los cambios, a la posibilidad de cometer errores y aprender de ellos y a la mejora constante (un valor de ‘lean’).
Estoy seguro de que en breve (si no han aparecido ya) surgirán metodologías de síntesis entre lo ágil y lo predictivo, como ya anunció hace años Juan Palacio. Y deberemos seguir experimentando y aprendiendo de forma constante y con actitud al tiempo crítica y abierta.

¿Cuál es tu opinión? ¿Qué experiencia tienes con Scrum o con otras formas de trabajo ágiles?

Scrum no es para todos

4 beneficios de la estandarización del hardware en las organizaciones

De entrada, la estandarización aporta un beneficio claro: permite realizar la misma actividad de la misma forma cada vez.

Estandarización de hardware

En el ámbito de los sistemas de información muchas empresas, especialmente de tamaño pequeño y mediano, sufren la falta de estandarización del hardware que soporta su negocio.

Esta situación se da cuando no hay un departamento de sistemas de información que, de forma centralizada y homogénea, establezca una política o unos criterios de adquisición de hardware.

Un síntoma de la falta de estandarización de hardware es la gran diversidad de marcas y fabricantes en los PCs de los usuarios de la organización. La situación se complica aún más cuando se juntan en un departamento ordenadores de diferentes (y a veces muy diversas) antigüedades. Lo mismo ocurre con frecuencia con las impresoras: muchas empresas disponen de un bonito “jardín” con impresoras en casi cada mesa de usuario y casi cada una de ellas de un fabricante o modelo diferente.

Resultados negativos de esta situación

– Tiempos de espera innecesariamente largos cuando se produce un fallo.

– Problemas y sobrecoste en la gestión de los recambios (ya sea de piezas para los PC como de toners para las impresoras).

Almacén de recambios de hardware

Almacén de recambios de hardware (cortesía de booleancomando bajo licencia CC BY-NC-SA 2.0)

Una situación similar se puede llegar a dar en el CPD (Centro de Proceso de Datos). Como consecuencia de procesos de adquisición o fusión con otras organizaciones o porque el departamento de Compras ha encontrado una determinada “ganga” que le ha ofrecido un proveedor: variedad de servidores de diversos fabricantes y modelos, un “jardín” de switches, …

En este caso los resultados son también negativos:

– Problemas y sobrecoste en la gestión de los recambios

– Sobrecoste y mayor complejidad en la gestión de acuerdos de mantenimiento de hardware con los fabricantes

– Necesidad de mayor conocimiento (más diverso) dentro de los miembros del departamento de sistemas de información para poder gestionar un parque amplio.

Posibles vías de solución

1. Definir modelos estándar de PC según el tipo de usuario, limitando el catálogo de PCs a 2 o 3 dentro de toda la organización.

2. Realizar compras de PCs de forma regular y programada, sin esperar a que los ordenadores se vayan “muriendo”.

3. Dejar de trabajar con una impresoras para cada usuario (o compartida para grupos de usuarios muy reducidos) y pasar a trabajar con grandes impresoras en red y en modo de pago por uso.

Beneficios de la estandarización de hardware

1. Las compras “en bloque” permiten conseguir descuentos con los proveedores y ayudan a controlar mucho mejor los períodos de garantía de las máquinas.

2. Limitar el parque de PCs a 2 o 3 modelos distintos facilita mucho la labor de los responsables de su mantenimiento: por un lado limita el conocimiento de modelos a controlar y sus particularidades y por otro permite tener un reducido stock de repuestos que cubre todo el parque.

3. La limitación de modelos también favorece la resolución rápida de averías, dado que se dispone de repuestos y que se tiene mayor conocimiento de las particularidades de los 2 o 3 modelos a mantener. Esto es bueno porque limita los tiempos de caída de los servicios.

4. La estandarización de las impresoras y el pago por uso permiten a los departamentos de sistemas (o compras según el caso) olvidarse del mantenimiento y de la gestión de los toners (y su reciclaje).

En una de las empresas en las que he trabajado conseguimos poner en marcha este proceso, realizando una compra anual de PCs y renovando todo el parque cada 4 años (una cuarta parte cada año). Logramos descuentos importantes en las compras y pudimos empezar a gestionar correctamente las garantías de los fabricantes, entre otros beneficios ya mencionados.

La sustitución de más de una veintena de pequeñas impresoras “personales” por 3 impresoras en red permitió un importante ahorro de costes (que además, si así se desea, se pueden llegar a imputar por usuario) y minimizar los tiempos sin servicio.

¿Qué hacéis en vuestras organizaciones? ¿Seguís este tipo de prácticas? ¿Qué dificultades os encontráis?

4 beneficios de la estandarización del hardware en las organizaciones